lunes, 19 de abril de 2010

Piedras de escándalo

En las últimas semanas, curiosamente en torno a la Semana Santa, los que somos parte de la jerarquía eclesiástica católica hemos sido apedreados todos por igual desde varios puntos internacionales. Desde el Santo Padre hasta el último clérigo católico todos hemos sido puestos en el filo de la sospecha con acusaciones que no sólo son muy delicadas sino que además son supuestamente avaladas o probadas, acusándose a los clérigos católicos de "crímenes de lesa humanidad" incluso. En algunos espacios informativos se decía sin mucha claridad que incluso habrían existido "videos comprometedores" que llegarían a incriminar al Santo Padre. He sido testigo del escándalo que se ha producido en gente muy sencilla que sin haber visto tales pruebas las ha sufrido no poco.
Los puntos desde los cuales se han difundido esta serie de acusaciones son modernos areópagos de la comunicación social que sistemáticamente y de modo muy bien organizado lanzan periódicamente diversos ataques no sólo a La Iglesia Católica sino que se atreven a poner en cuestión a la misma persona de Jesucristo, el Señor y Salvador Universal.
Prácticamente cada año a las alturas de la Semana Santa preveo que tendremos algo parecido, algún remezón que nos mueva a preguntar qué está pasando. Siempre venderán y ganarán millones los que hagan noticia a costa de la fe de la Iglesia Católica, es un negocio redondo para cualquiera que presuma de ser periodista o algo parecido. Y si es algo montado sobre la base de alguna cadena noticiosa internacionalmente famosa, pues será mayor negocio todavía. A ellos se unirán todos los que por diversos motivos (desde los sicológicos hasta los monetarios) de inmediato y sin importar mayor cosa se unirán a decir o afirmar algo en contra de todo lo que huele a Iglesia Católica. Incluso en algunas zonas de los E.U.A. se comenta entre la gente que hoy es un buen negocio hacer un juicio a alguna arquidiócesis católica acusando a cualquier sacerdote de haber sido ultrajado sexualmente, las leyes lo protegerán siempre más que a la Iglesia Católica. No por nada varias diócesis o arquidiócesis católicas en el mundo se han declarado en bancarrota presionadas por tantas supuestas demandas ya bien probadas.
Es verdad que entre elementos clericales han habido y hay quienes, indignos y falsos, jamás tuvieron que ser ordenados sacerdotes o haber profesado los votos religiosos, pero también es verdad que ni son la mayoría ni es lo que la Iglesia quiere y pide de sus elementos clericales y religiosos.
Pero el barro está echado y nos ha salpicado a todos y como ha sucedido y sucede en algunos lugares, existirán personas que hoy nos mirarán distinto, quizá hasta con desprecio o desconfianza -yo mismo lo he notado en carne propia- porque hay quienes usando de los medios de comunicación social, en cuestiones de Iglesia Católica, siempre generalizan lo negativo sin más motivo que su propio hígado o su bilis acumulada. Pero claro, cuando La Iglesia intenta defenderse o aclarar las cosas no nos darán más que dos o tres segundos y como nota de segunda categoría o sin importancia. Si un pseudo intelectual quiere escribir algo en contra de La Iglesia siempre encontrará un diario "prestigioso" que lo publique a una o dos páginas enteras si es posible, pero si se tratara de un sacerdote o una autoridad eclesiástica a lo sumo lo pondrían en "sección religiosa" (si es que existe en ese diario) o quizá en un recuadro pequeño al lado de anuncios sobre mascotas y champú para perros. Si se trata de presentar un "informe" sobre algún "lado oscuro" de La Iglesia el noticiero le dará un buen espacio o incluso lo presentará como una serie a lo largo de varios días con "nuevos" destapes cada vez. Pero si se tratara de que algun miembro del clero católico quiere expresar el sentir y el pensar eclesial sólo se le mencionará y la noticia pasará tan rápida que demostrará la poca importancia que se le da. ¿No tenemos todos igualdad de oportunidades? ¿No vivimos en una sociedad que se jacta de ser pluralista y dialogante? ¿No hay pluralismo al hablar de Jesucristo y de La Iglesia? ¿No es acaso una asolapada dictadura anticlerical la que vivimos?
A esta altura de este escrito, todos los "hombres de prensa" saben que cada diario, cada noticiero televisivo, cada noticiero radial tiene su "línea editorial" que es como la suprema voluntad que dirige cada publicación o emisión, que es la que tamiza qué se informa y qué no se informa, que se publica y que no se publica, cuánto de extensión de le da a esta noticia y cuánto se le corta a esta otra -no me digan que no sé de qué hablo-, y ¿eso qué es? Es verdad que no cualquier ciudadano de a pie es dueño de un diario o de un canal de televisión pero también habemos ciudadanos -y sacerdotes- que no nos chupamos el dedo y sabemos bien que toda noticia publicada, escrita o editada para las cámaras lleva una intencionalidad y que no es 100% objetiva, eso no pasa de ser un slogan o frase publicitaria. Pero qué curioso: cuando se trata de publicar, editar o "informar" algo sobre algún mal comportamiento de "La Iglesia" todos presumen de ser muy objetivos (...)
¿Qué hay detrás de todo este armazón de escándalos pretendidos o reales?
Los "hombres de prensa" lo saben bien y ellos dirán cuál es su intencionalidad.

1 comentario:

Claudia dijo...

Muy bien dicho Padre Israel.
Y todos los católicos defendamos nuestra fe y no nos dejemos influenciar por noticias infladas y de poca credibilidad, que aunque remotamente fuera cierto no por ello dejaremos de creer en nuestro Señor Jesucristo ni en nuestra Santa Iglesia Católica.
Con el aprecio y estima de siempre:
Anita