sábado, 3 de abril de 2010

¿Dónde te han puesto, Señor?

¿Dónde te han puesto, Señor?
Sólo veo imágenes azucaradas de ti.
Te quiero ver tal cual eres
y sólo me encuentro con estampas rosadas.

¿Dónde te han puesto, Señor?
Entro en tu Iglesia y hallo definiciones,
Poca vida y razones mil,
Yo sólo te quiero ver y hablar.

¿Dónde te han puesto, Señor?
Parece que a tu palabra
Se empecinan en adornarla
Y ya no grita como tú la hacías gritar.

¿Dónde te han puesto, Señor?
Ya no oigo hablar de ti,
¿Es que también eres víctima del “rating”?
¿Es que no te podemos mostrar por miedo a “agredir”?

¿Dónde te han puesto, Señor?
Intuyo tu presencia fresca y palpitante,
Siento que vives más que yo
Y percibo que no te dejamos ser Dios.

¿Dónde te han puesto, Señor?
No se habla de ti para no ser “intimista”,
No se te canta a ti para no ser “romántico”,
No se alegran contigo para no ser “carismáticos”.

¿Dónde te han puesto, Señor?
Yo sé donde te han puesto, Jesús:
Te han fabricado una hornacina,
Han puesto un vidrio y una malla,
Te han puesto flores y luces,

La mejor custodia y el mejor viril,
Las piedras preciosas, el pan de oro,
La escultura colonial y el olor a naftalina.
Has terminado casi ahogado entre piezas de museo,
Muchos pasan ante ti y contemplan tu custodia,
Y hasta se preguntan,
Si no será mejor exhibir la custodia sin ponerte a ti.

¿Dónde te han puesto, Señor?
Han hecho de ti una historia muy piadosa, muy rosa,
Te han puesto el pelo largo y la mirada celestial,
Han alargado tu manto y te han solemnizado.

¿Dónde te han puesto, Señor?
Te quisieron tanto que te escondieron y sólo exhiben tu foto,
Te quisieron tanto que pensaron que no eras tan humano como nosotros,
Te quisieron tanto que tuvieron temor de mostrarte a ti “para no ofenderte”.

¿Dónde te han puesto, Señor?
Muchos ni lo saben ni quieren complicarse la vida averiguándolo.
A muchos de tus creyentes les da miedo pensar que sigues vivo,
Les aterra pensar que tu corazón palpita
joven y fuerte, hoy también.

¿Dónde te han puesto, Señor?
Están cuidando bien “tu empresa”, la vigilan, la defienden con las uñas,
Se han hecho los fuertes y los sabios y lo son,
Te han encerrado en el título «Cuestión religiosa» para que no toques su libertad.

¿Dónde te han puesto, Señor?
Tu presencia siempre resultó incómoda para muchos y eso no cambia hoy.
Y tú sigues palpitando y no te cansas, disimulas tu silenciamiento,
Prefieres pensar bien, prefieres pensar que no sabemos lo que hacemos,
Quieres pensar que somos unos chiquillos engreídos y nada más.

¿Dónde te han puesto, Señor?
A veces, cuando me toca sufrir y llorar en silencio,
A veces, en esas tardes oscuras y perdidas sin cosas especiales,
A veces, cuando te miro en medio de mi dolor,
A veces, cuando atino a callarme, te escucho, Señor,
Y tu voz cálida y tierna me llena el alma de paz
Y me hace sufrir y llorar mil veces más,
Y así, en esos días perdidos te encuentro.
Cuando me desmorono
y se me desgarra el corazón, te oigo, Señor
Y te veo otra vez y te vuelves a ir una vez más.

¿Dónde te has puesto, Señor?
Yo sé donde te has puesto, Jesús:
Te has puesto en aquellos que mueren por amor cada día,
Te has puesto en medio de nuestro negocio mezquino,
Te has puesto allí donde no te llaman, para interceder por cada uno;
Te has puesto allí donde creemos que no estás.

¿Dónde te has puesto, Señor?
Te has puesto lejos de las mentes estrechas,
Te has puesto a distancia de los corazones encogidos,
Te has puesto a cierta distancia de las “almas” solemnes y serias.
Te has sentido ‘algo perdido’ en medio de tanta complicación y te has ido.

¿Dónde te has puesto, Señor?
Te has puesto en aquel chiquillo de polo y jeans
que te canta agradecido e ilusionado,
Te has puesto cerca de aquel que se estremece con tus palabras,
Te has puesto cerca de aquel que ora en silencio y con sencillez

¿Dónde te has puesto, Señor?
Te has puesto cerca de los que saben alegrarse con Dios,
Te has puesto en la mano amiga, en el abrazo sincero.
Te has puesto en ese corazón destrozado que no pierde la esperanza,
Te has puesto en esa mesa pobre pero fraterna en ti.

¿Dónde te has puesto, Señor?
Te has puesto donde no te buscan, te has puesto donde no te quieren ver,
Te has puesto –simpático y joven- sin mucha solemnidad ni boato
y así de fresco, en medio de los creen con pureza y sencillez;
Te has puesto al margen de los que hicieron de tus cosas
una pura diplomacia y una seguidilla de políticas y puestos.

¿Dónde te has puesto, Señor?
Sigues en tu cruz, ensangrentado, sigues diciendo: «Tengo sed»,
Te has puesto allí y sigues reinando desde una cruz,
Te has puesto hermoso y dulce estando así de sufriente y dolorido,
Te has puesto en mi cruz y te has puesto a mi lado.

¿Dónde te has puesto, Señor?
Aquí estás, Señor. Aquí estás.
Te has puesto a mi lado, Señor.
Aunque muchos no saben donde te han puesto.

2 comentarios:

hmaribel dijo...

Padre Israel
es impresionante:Xto ¨Sigues reinando desde una cruz¨....¨Te has puesto en mi cruz y te has puesto a mi lado.Todo esto es magnífico sobre todo porque es una realidad,no estamos solos,nunca lo hemos estado y nunca lo estaremos,que bueno que nos lo haga recordar a todos.Creo en lo que que escribe, porque ¨Usted sí sabe dónde está Cristo¨Que El le siga imprimiendo sus sentimientos para bien de las almas.
Tengo una duda hay una linea para la que no tengo mucha óptica:¨entro en tu Iglesia y hallo definiciones¨
Padre Israel me acojo a sus oraciones.Gracias

P. Israel Martínez, O.S.J. dijo...

Hola hermana,
La frase que te ha dejado confusa quiere expresar lo que a veces nos pasa "ad intra" de la Iglesia, es decir: repartimos catecismo a la gente que más que definiciones exactas lo que quiere es un poco de verdadera experiencia de Jesús y el calor y la caridad que de ello se desprende.
Me acojo a tu oración, Dios te guarde.