martes, 11 de mayo de 2010

Vidas incómodas y... sanas.

Caso 1:
Se ha ganado el título de profesor de escuela con bastante sudor y lágrimas incluso. En sus años de estudiante quemó muchas neuronas para aprender muchas cosas, para leer, investigar e informarse sobre todo lo que tenía que ver con su profesión. Trabaja en una institución que, como siempre, no le paga mucho, pero le da la oportunidad de dejar en claro que él es un profesional. Y ahí se convierte en incómodo. El círculo de los "colegas" ya no sabe qué hacer para convencerlo de perderse detrás de unas o muchas botellas, de ir a juerguearse con la gente, de aceptar una "platita" de más por aprobar a ciertos alumnos. Cada vez le cierran más el círculo, le van dejando sólo. No le aceptan, no le perdonan el hecho de que él haya decidido vivir "distinto", es decir, derecho y sano. Él está decidido a no traicionar sus principios, pero una vida recta y sana siempre resulta incómoda en un ambiente torcido y podrido.

Caso 2:
En el aula de la universidad todas las chicas fuman y toman licor cada fin de semana, la conversación entre ellas siempre versa sobre sus aventuras amorosas con varios chicos. Por lo bajo se pasan los porros y los mixtos y hay varias que ya casi sondistribuidoras de esas pastillitas de colores muy llamativos y que te hacen bailar toda la noche. Siempre las bromas y los chistes sobre el sexo sin desenfado. Clara no sabe dónde encontrar un poco de aire puro, donde encontrar una conversación más inteligente, dónde encontrar amigas que sean más decentes. Sí, ya le han dejado marginada. No tiene con quién conversar y cada vez que hay un trabajo grupal se le reactualiza el martirio de ser diferente: la atacan en grupo y ella debe resistir. Cuando se ve acorralada por sus compañeras se le viene a la mente el recuerdo de su traje de Primera Comunión y la nostalgia de ese día de pureza la hace volver a caminar a contracorriente. Una vida recta y sana siempre resulta incómoda en un ambiente torcido y podrido.

Caso 3:
- Hey, Javier, ¿no vienes con nosotros? ¡Qué! ¿Te quedas en tu casa para cocinar y planchar ropa? Ja ja ja ja.
Javier aún mantiene un espíritu deportivo y sonríe ante las bromas de sus colegas. Él no sale los fines de semana a tomar licor. Ha elegido estar con los suyos, se ha hecho más amigo de sus hijas, las conoce mejor que nunca, no se cansa de estar con su esposa. Cierto, esas bromas y frases que le dicen duelen en el fondo pero ese es el precio de ser diferente. En el trabajo se va ganando varias envidias, ¿el motivo? Ser feliz y no necesitar de todo eso que sus colegas consumen y tiran. Una vida recta y sana siempre resulta incómoda en un ambiente torcido y podrido.

Caso 4:
Han tocado a vísperas. Sor Emilia va pronto a la capilla y se dispone a comenzar la oración en comunidad. Pasan minutos y nada. Sus hermanas no llegan. No llegarán. Ella luego de una triste espera comenzará a rezar sola una vez más. Es una de las pocas que acompaña buenos ratos al Señor en la capilla. Se le suele ver recogida y silenciosa en el trabajo, se entretiene con Jesucristo, a quien ha consagrado su vida entera. Tiene mucha caridad para con todos. Pero sus hermanas no la ven bien, les parece que es un exceso de espiritualidad, que tendría que ser más realista y dejarse de falsos misticismos. La superiora ha pensado enviarla a misiones populares para que se olvide un poco de tanto silencio y mística... A sus hermanas les va cayendo antipático su modo de ser recogido y humilde. Ella se siente feliz así pero capta que se va quedando sola. Ha decidido ser fiel a su propia alma aunque tenga que pagar un precio alto. Una vida recta y sana siempre resulta incómoda en un ambiente torcido y podrido.

Hoy al igual que ayer ser verdadero discípulo de Jesucristo resulta incómodo para el mundo. Tenía mucha razón El Maestro cuando nos advirtió que "Si el mundo me ha odiado a mí, también les odiará a ustedes" ¿Por qué? Porque no somos del mundo. Porque nuestras vidas siempre le resultan incómodas.
Lo advirtió también, desde su profesión, aquel psiquiatra tan docto y versado que nos dijo hace algunos años algo así: "Manifiestan buena salud mental aquellas personas que son capaces de vivir de modo distinto y coherente aún en medio de grupos sociales opacos y lineales en su mediocridad"

"El que tenga ojos para leer, que lea"

Y ahora, ¿qué significa ser cristiano?

5 comentarios:

Anónimo dijo...

Hola Padre,que buen articulo y que buena pregunta para hacernosla nosotros mismos, pues creo que ser cristiano en el mundo de hoy es un poco dificil pero no imposible es primeramente conocer a Jesucristo para poder amarlo, vivir su palabra, ser fieles, coherentes y consecuntes en nuestra fe, viviendo nuestra vida sacramental con mucho amor y respeto por Jesucristo nuestro Señor.
Gracias Padre y bendiciones
LG

CONVENTO DESCALZAS dijo...

Estimado Padre
¡Qué gusto tengo en leer sus escritos,sobre todo porque nos ayudan a despertar y no quedarnos dormidas quizás buscando acomodarse a la situación.Es tan fácil unirse al montón. De veras muchas gracias,por sus palabras y su testimonio.No deje nunca de escribir sé que ayuda a mucha gente,cada vez quisiera comentar algo pero no es posible yo creo que igual les pasará a muchos.
Un millón de gracias(oramos por Usted)

P. Israel Martínez, O.S.J. dijo...

Ser cristiano de verdad es tener el atrevimiento de ser diferentes aún cuando nos quedemos un poco solos y perdamos "amigos". El camino de la santidad cristiana siempre ha sido -aún cuando sus protagonistas no lo planearon así- un camino en solitario.
Ánimo LG y hermanas descalzas. Me acojo a vuestra oración.

Anónimo dijo...

P. ISRAEL, SUS COMENTARIOS SON MUY BUENOS Y CUESTIONADORES, ASI QUE VOY A IMPRIMIR ALGUNO DE ELLOS Y HECER QUE MIS ALUNMOS HAGAN DEBATES HACERCA DE LOS CASOS QUE PROPONE. PONDRE AL FUINAL DE LOS ARTICULOS EL AUTOR. GRACIAS, POR CALOBORAR CON EL BIEN DE LA IGLESIA Y DE LA SOCIEDAD.
UNA PROFESORA DE RELIGION DE CAJAMARCA.

Hermanas de Caridad de la Virgen Niña dijo...

Padre Israel, gracias por sus palabras, porque a través de ellas nos cuestiona y nos lleva a preguntarnos si estamos siendo verdaderos y fieles con Jesús o es que estamos formando parte de aquellos que engañan su conciencia y dejan de ser ellos mismos para no andar solos y puestos a un lado como lo hicieron con Jesús en su tiempo al ser veraz con el mismo. Voy a compartir sus comentarios con mis compañeros de clase e infundir su virus. Cuídese rezo por usted.